TOBILLO

La articulación del tobillo está formada por tres huesos: la parte distan de la tibia y del peroné y el astrágalo. Los dos primeros conforman una bóveda en la que encaja la cúpula del astrágalo.

A través de ella se realizan los movimientos e flexión y extensión del pie adaptándose a las características del terreno en el que se mueve. Tiene un rango de movilidad que se encuentra entre los 15º de flexión dorsal a 30º de flexión plantar.

Es una articulación muy estable.

El astrágalo se apoya sobre el calcando formando la articulación subastragalina, con poco movimiento, que es fuente de conflictos ya que soporta la transmisión de fuerzas del peso corporal al talón.