ARTROSIS DE CADERA

Consiste en la pérdida de cartílago articular, la formación de osteofitos y la deformación de la articulación.

Hay factores desencadenantes, como las fracturas articulares y otros que aceleran su progresión, como la inestabilidad o la sobrecarga. Existe además una predisposición genética.

La artrosis es difícil de frenar, por lo que a medida que la persona se hace mayor, la proporción de artrosis aumenta.

Se caracteriza por dolor, sobre todo en la región inguinal, y por disminución de la movilidad de la cadera.

El tratamiento médico se realiza mediante ejercicios en piscina, musculación y bicicleta, siendo estos recomendables para mantener la movilidad, además de evitar el sobrepeso. Se recomiendan, además, suplementos nutricionales de cartílago como el colágeno, la glucosamina o el condroitin sulfato, que enlentecen la artrosis. El ácido hialurónico actúa mejorando la actividad de la cadera, pero precisa infiltrarse bajo rayos X. El PRP o la células madre no curan la enfermedad.

Si el dolor y la rigidez es avanzada se plantea la intervención quirúrgica. En pacientes jóvenes con artrosis incipiente está indicada la artroscopia de cadera. Si la artrosis es severa y avanzada, se realizará la colocación de una prótesis total de cadera.

Artrosis de cadera